Por: Matias Timpani
Diversos estímulos
sensoriales, entre sonidos, luces, gestos, bailes, y citas, la obra es una
genuina Performance, que habilita una experimentación. El espacio se vuelve un
laboratorio, el proyector emite imágenes cuidadas estéticamente, que dan
cuenta, entre otras cosas, de los procesos cerebrales que se dan en
determinadas circunstancias, ante hechos en los que la acción, tan sólo puede
esperar una reacción.