Excalibur plantea la historia del rey Arturo y su hazaña de tener que recuperar la famosa espada con ese nombre, luchar contra Golbar y Morgana, convivir y conocer al mago Merlín y su amada Guenevier.
Inmerso en una estética “hairprayriana” Del Mastro nos sumerge en la historia de vida de Alicia, una de las “nenas” de Sandro.
Bajo una seductora puesta escenográfica y un fascinante diseño de iluminación, la trama transcurre desde los inicios de Sandro y la juventud de la fan, hasta aquel día “S” en el que lo vimos partir.
En 1974 encendía los teatros romanos y
conllevó a adaptaciones y giras mundiales con su misma escenografía circular de
madera sobre un escenario giratorio que varias liras les había costado.
La obra comienza, entre risas y tacos rotos, con la llegada de Jessica (Lola Lagos) al pequeño cuarto de esa gran casa en la que conviven Mariano (Julián Krakov) y Andrea (Victoria Roland). Ocupan sólo un ambiente por miedo a los abogados y familiares que intentan desalojarlos. El mundo contra ellos. Mariano contra todo.
Gerardo Baamonde ( actor y acróbata) y Héctor Díaz (bailarín de tango y actor) interpretan a dos guapos, Julián y Julián, que se encuentran encerrados en un taller esperando el momento adecuado para entregarse. Entre los trajes que ellos confeccionan, los recuerdos de las mujeres que amaron y el baile, ellos construyen su propio universo que les permite sortear el amargo momento de la muerte.
La obra de la dramaturga y novelista Griselda Gambaro. Nos sumerge en la vida de cinco personajes. Cada uno con una personalidad bien definida. Quienes derraman sus miserias y las depositan en los otros.
La política se asocia con el amor. Un candidato a Presidente en busca del amor perdido de su mujer, la cual decide emprender un viaje de locura conjuntamente con su satisfacción personal. Una madre que siente la lucha en el andar. Víspera de Elecciones se presenta todos los sábados a las 20.30 en el Camarín de las Musas.
Eduardo Grilli es (sin repetir y sin soplar): dramaturgo, director, percusionista, diseñador gráfico, artista plástico, que con un destacado recorrido en la escena teatral, no sólo a nivel local, sino también internacional (sus obras fueron estrenadas en República Dominicana y Perú, entre otros países) vuelve por más.
Tres mujeres encerradas en un universo puigiano. Una llegada y una partida. Dos futuros a punto de comenzar. Futuros que esconden su pasado. Y en tercera instancia, un presente estancado, siempre ahi, entre azucar y harina, viendo el mundo ideal a través de la pantalla cinematográfica.
Cruces de pequeños relatos intercalados, se unen a una temática más general, propia de la Ciencia Ficción, pero con resabios absurdistas, y por supuesto, en clave argentina. Son varias ya las obras que planean contar el futuro o simplemente, como en este caso, hacerse cargo de poder cumplir aquella desafortunada frase del imaginario de los años ’90: los viajes más allá de la estratosfera.
El espectáculo Varietales es una serie de monólogos cómicos unidos entre sí, asociados por la complacencia del vino. Rutinas ingeniosas, ágiles y algo atrevidas con temáticas conocidas por todos nosotros (pero no por eso menos interesantes), se lucen con perspicacia teniendo como finalidad que los espectadores nos riamos de nosotros mismos y de nuestras miserias.
Como primera instancia es una obra que logra entrometer a los espectadores detrás de un programa de televisión. Conviviendo junto a productores, camarógrafos y la lucha por sobrevivir ante un punto de rating. Un programa de entrevistas. Claves que logra “El reportero” generar la expectativa de los espectadores.
Con una vasta
experiencia como actor, y en sus principios como director y dramaturgo, Alfredo
Staffolani compone un material atractivo y dinámico, una comedia romántica muy
entretenida y recomendable.
“Ropa sucia” como su título indica, es una versión libre de la tragedia griega de Esquilo, La orestíada. Versión libre significa que el conflicto de la historia es planteado de manera diferente a la de la fuente original, quedando en manos del director y/o dramaturgo el nuevo abordaje de la misma. En este caso, puntualmente está a cargo de la autora y actriz protagónica, Silvia de Alejandro, que además es la asistente de dirección.
La Mitología griega nos cuenta que Narciso era un joven muy hermoso que enamoraba a todas las doncellas por su apariencia física pero era incapaz de amar a otros, ya que sólo encontraba el objeto de deseo en si mismo.
Una historia en donde la esencia está en poder transmitir. Una historia recorrida en Moisesville, donde gente tuvo que exiliarse desde Rusia, hacia un lugar extraordinario. Anécdotas de familia, amor y convicciones se transmiten en Los Kaplan, una obra que sale de gira, llevando una carga emocional entre las escenas.
En el teatro el Cubo se presenta “Hora Libre Rock en la
Escuela” un espectáculo musical para toda la familia. Con libro, dirección y
actuación de Nicolás Manasseri.
Rítmicamente cautivante, las
cuatro actrices de esta obra logran combinar una exquisita verborragia, con
acciones precisas y potentes. Uno ya no se pierde los dichos mientras va
armando la historia que empieza sin demasiados datos. Pese a la velocidad de
los parlamentos, uno puede unir las piezas que vienen aisladas y sin linealidad
en el orden del discurso, porque claro, hay elementos sustanciales para reunir
lo que sucedió en el pasado de ese presente entre madre e hijas.
Con esta obra
son cuatro las producciones de Daulte como director en la cartelera porteña,
además de otras tantas de su autoría. Este reciente estreno es una historia de
ciencia ficción (dramaturgia también de Daulte) en la sala Orestes Caviglia del
imponente Teatro Nacional Cervantes.
La cola se contrae, se afloja, se contrae, se afloja, como si nos hablara, llena de lycra y centro de escena, el texto en segundo plano intervenido por todo lo que resta del cuerpo es acompañamiento de la acción para comicidad del primer plano.
En un estudio de radio, algo estúpido como un pequeño incidente provocará que la conductora del programa más escuchado de la emisora, pero a la vez la más odiada, pierda la memoria y se convierta en el ser angelado que todos sus compañeros anhelan. Pero algo estúpido no refiere a ese pequeño incidente sino al amor, un sentimiento que para estos modernos personajes del mundo radial parecía pasar inadvertido o sólo escondían.
Humor, juegos y trayectoria, son sinónimos apropiados para mencionar a Improcrash, la compañía de improvisación que presenta su nuevo espectáculo: Pleno, presentado todos los sábados a las 21 en el Velma. Divirtiendo a un público variado en edades, distintivo en sentimientos.
Continúa sin
descanso la investigación de Fabián Gandini en “Algo 0.10”, donde ahonda en sus
obsesiones como artista: el proceso creativo, la deconstrucción, la producción
con lo mínimo, el tiempo y espacio en escena, la percepción y el movimiento.
Nada como ir juntos a la par, mil caminos debes andar...Canciones de rock and roll en la obra de la oscura historia. Los
personajes violentos, con el impulso letal, fecundan la vida sucia, cínica,
descuidada, y la dañina voluntad de la conciencia.
Situado en un
restaurant del Abasto, dos obreros, Ricky, argentino y Lalo, peruano, trabajan
para reconstruir el lugar luego de la muerte de su dueño. Alejo, su hijo, es el
encargado de que se termine la obra en construcción.
Silvia Agostino es la dramaturga una
obra que trata el vínculo neurótico y por momentos patológico entre una poetiza
consagrada, Delmira Agustini (presumibles serían ya las relaciones entre el
apellido de la dramaturga y el de su personaje) y su ex marido Job Reyes, un
rematador de haciendo. La obra enmarca dos planos contrastados por la posición
social que implica para la época ser letrista, y mujer a la vez. Hacia el
período de entreguerras, el hombre todavía somete cualquier rol femenino al ponderar
por sobre lo masculino, un mundo siempre enriquecido gracias a un supuesto
previo de “superioridad” de género.
Un
vuelo retrasado, dos hombres y la espera en un aeropuerto, son los fieles
elementos de una puesta grata en visualización. Las palabras salen a la luz,
los silencios acompañan una situación tensa. Cosmética del enemigo se presenta
todos los domingos en el Camarín de las Musas.
En este delirante unipersonal, Pablo Angeli es autor espontáneo de 4 historias improvisadas que salen únicamente del poder de imaginación del público y que giran en torno a una sola temática: el terror. “Improvisa que da miedo”, no es una obra para cualquiera. Se tiene que ir preparado a participar del espectáculo y ser parte de la creación de las novelas que van a provocar desde la risa hasta el llanto. El show se divide en 4 partes claras y en cada una de ellas cualquiera que este sentado en una butaca puede pasar al frente y colaborar con las improvisaciones.
La aparente solidez del seno familiar de los Alving se desplomará con la muerte del “señor” de la casa. Será la señora Alving, días antes de la inauguración de un orfanato que llevará el nombre de su difunto esposo, la encargada de romper con ese castillo de naipes que ella misma había armado, bajo el peso del orden social, alrededor de un matrimonio al que padeció gran parte de su vida.
Es el reencuentro inesperado de dos hermanas. La historia se
desarrolla en el living de la casa de Mercedes, quien recibe sorpresivamente a
su hermana Julia que acaba de separarse.
Suegras
bárbaras, un sinónimo fiel de una comedia prometedora en risas, abundante en
buen humor. Una historia común, con el fin de la felicidad sincera sobre una
pareja feliz, la cual se ve interrumpida por un grupo de suegras, que son bárbaras,
disparatadas y sobre todas las cosas, minadas de humor.
Entrando en la casona, subiendo escaleras a la sala de llegada, una picada sobresale en las penumbras de la inocencia retratada, y la carrera en desgracia proyectada da rasgos del atroz futuro.
Sorpresas
te da la vida, en este caso la correcta frase reformulada seria, Sorpresas te
brinda el teatro under. Como logra su cometido la sátira musical Colón el huevo
conquistador, la cual se presenta todos los sábados a las 21 horas en el ½
Mundo Club de Arte.
¿Qué es “Rulera”? ¿Es tan sólo un
espectáculo de música? Sin dudas, este escrito pudiera adjuntarse a
“Citicunder-music”: Sí. Pero El show que tiene como protagonista a la reciente
revelación 2010-2011 según la
Asociación de Cronistas del Espectáculo (ACE) es algo más que
un mero derroche de canciones y melodías.
Claudio Veliz, es
Severo Vira. La trama inicia cuando él, cenando la noche de Navidad en su casa,
se encuentra a la espera del hombre que más admira (y más odia), su patrón. A
pesar del maltrato, espera. Pero no está solo. En la mesa, junto a él, se
sientan tres amigos que acompañan su soledad. Un maniquí rubio sin piernas, un
cuadro en blanco y negro y Martinita, una muñeca a la que trata como si fuera
su hija. Veliz desarrolla un atractivo monólogo, con pasajes que van desde la
risa al llanto y dejan a entrever lo ciclotímico del aislamiento.
En manos de Julieta Petruchi, Dolores Ocampo se dispone a adentrarnos en el mundo de la búsqueda de los amores perfectos y para toda la vida. A través de un unipersonal musical con banda en vivo, nos conducirá entre sus tantos fracasos amorosos a una particular mirada sobre la realidad de las relaciones humanas y las verdades sobre el amor.
La dupla Loza/Rodriguez (en la dramaturgia y la dirección respectivamente) vuelve a deleitarnos con un nuevo proyecto, estrenado en el marco del FIBA, ganador del “Concurso de Proyectos Teatrales” y que continúa durante ocho funciones más en el Espacio Callejón. La puesta de Rodriguez nos planta frente al corte transversal de un departamento en la ciudad, dónde un hijo hospeda a su padre que ha llegado a visitarlo desde su pueblo natal.
Noche, situación de reencuentro en un muelle. En el mismo lugar donde el padre ahora fallecido solía ser feliz. Una joven será la cuestión, el asunto de un conflicto que ya no importa su peso, porque lo más sólido de la obra, serán los monólogos y las actuaciones, las emociones sobrevolando el mundo de dos hermanos reencontrados después de tanto, ante la joven, quien hubiera de ser el último amor de su padre.
Todo el trabajo tiende a lo que Fabián Gandini nos quiere hacer vivir, entrando a través de su cuerpo y movimientos a un efecto lumínico, mínimo pero a la vez tan inmenso, tanto por la preparación y dedicación que lo antecede, como por el efecto en sí: abstracción, fondo y forma que se mezclan en la mente, un efecto que ingresa directamente al cerebro como una sustancia tácita que abre la percepción, acaricia el espíritu. Una danza que ocurre dentro del que observa.
Nueve personajes que se encuentran esperando que caiga la lluvia, que pase ese tren que los transporte hasta el lugar deseado. Un elenco divido en dos historias. Las cuales se conjugan en un conjunto actoral con escenas fructíferas de una obra bien realizada.
Dos hombres, una mujer; un cuento, una puesta en escena; Chejov, Mc Loughlin. Luz y apagón, actores y narradores: en esta doble relación aparece la puesta del breve relato de Chejov (muy chejoviano, por cierto) “La Boticaria.”